Archivo del Autor: Azael

Japan Cup 2017

Es la primera vez que compito en un escenario de este calibre. El juego: "Street Fighter 5". El gusto por los juegos de pelea comenzó desde la secundaria, con el juego "The king of fighters (KoF) 96". Mi más acérrimo enemigo en este género de juego de peleas, mi hermano gemelo, y yo nos pasamos los siguientes años avanzando en cada versión de esta serie, que alcanzó su apogeo con el KoF 2002. Era pasarse tardes enteras en las maquinitas de la esquina o en el ps2, al punto de saltarnos la comida y salir en la noche a comprar tortas y botana y seguirle. Los años dorados de la preparatoria y universidad.

Después de la graduación, 2006, debido a las responsabilidades del trabajo, y con la escasez de actualizaciones en el KoF, me alejé poco a poco, hasta que en el 2009 apareció el sf4. Intenté entrarle de lleno, pero era un juego mucho más técnico y con el trabajo y los preparativos para postular para la beca del gobierno japonés no me di el tiempo necesario. Ya en Japón, la meca de los video juegos, no pude seguir el paso y relegué los juegos de pelea a un pasatiempo esporádico. Así hasta el día de hoy.

A este evento me invitó un gran amigo, Manuel, quien también está interesado en los juegos de pelea y con el que usualmente echo la reta cuando se puede.

En este torneo me fui sin ganar un encuentro (0-2). Pero reviví la adrenalina al enfrentar a un contrincante e intentar entender su estilo de juego, analizar opciones para contraatacar. Quedé más motivado para entrenar y ver si en el EVO Japan 2018 puedo llegar un paso más lejos.

Ahora mientras escribo estas líneas, puedo estar codo a codo con los profesionales de este juego, a los que usualmente sólo veo en línea. Una experiencia irreal. 😀

Hiroshima 2017

En el avión

Después de dos años y medio volvemos a la tierra natal de mi hijo a refrescar la memoria y a encontrarnos con muy buenos amigos. Siempre es enriquecedor recordar viejos tiempos.

Hiroshima es el comienzo de la historia de nuestra pequeña familia y por eso mismo un lugar que es siempre muy grato visitar. Seguramente muchos comentarán lo grande que está mi niño. Y por nuestra parte también usaremos ese comentario con los hijos de nuestros amigos. De verdad que es refrescante venir de nuevo, y recordar cuánto me gusta este lugar, con campos de arroz en todas partes, el aire limpio, el mundo amplio una vez más.

La vez pasada

Recuerdo que la vez pasada, en noviembre de 2014, venimos también en una aerolínea de bajo costo, los tres estábamos con fiebre y dolor de estómago, por un virus de la guardería que afectó a varias familias, y sinceramente lo mejor hubiera sido permanecer en casa para recuperarnos y no contagiar a nadie, pero como ya habíamos comprado los boletos, al final nos lanzamos. Uno de los viajes más demandantes. A comparación de eso, el viaje de ahora es el paraíso, todos sanos, cada quién en su asiento, incluso tengo tiempo de escribir, mi hijo ya está lo suficientemente grande para disfrutar de la vista, para pintar en su pequeño cuaderno, con crayolas, leer un libro que la aeromoza le trajo, ver un poco de "Masha y el Oso", en fin, es una buena experiencia. Este fin de semana se irá volando.

Esta vez

En efecto, dos días llenos de encuentros, de renovar los lazos de amistad que por alguna razón no se marchitan con el tiempo. Es curioso como después de varios años de no verles, el siguiente encuentro se quede congelado dando la sensación de que sólo pasaron varios días.

Yo en lo particular disfrute el ritmo del campo, el armonioso vaivén de las horas. Incluso en esta ocasión pudimos ir al mar, a jugar con la arena y convivir con familias que también se conocieron cuando eran estudiantes.

También pudimos visitar lugares llenos de significado para nosotros, como el lugar dónde nos comprometimos, o el hospital donde nuestro primogénito nació.

La próxima vez

Quién sabe cuándo sea la próxima vez que vayamos, pero cierto es que una parte importante de la historia de nuestra familia está ligada a este lugar.

Ejercicio y hábitos

El miércoles de la semana pasada fue el chequeo médico de rigor en la universidad. Todavía recuerdo la resolución con la que salí del chequeo del año pasado, algo así como: "el próximo año bajaré el sobrepeso que tengo, ahora sí". Sin embargo, la báscula, me la imagino carcajeándose, o mejor aún, haciendo gestos para que ya me baje, me arrojó 0.1 kg más que el año pasado. Este año, ahora sí, me sorprendí pensando. 


Con la primavera, me es más fácil vencer la resistencia y correr al aire libre. En las últimas semanas he estado corriendo por lo menos una vez por semana, entre 9 y 10 kilómetros, la distancia entre el trabajo y la casa, o de la casa a lo largo del río Tama. Recuerdo que el año pasado también me aventuré a inscribirme en un centro deportivo muy cerca de casa, pero al final lo caro de la mensualidad (8,000 yenes por mes) terminó siendo un factor decisivo para que lo dejara 6 meses después. Durante esos seis meses pude ver cambios significativos. Otra opción es el gimnasio de la universidad, que por 5,000 yenes al año puedo usar (500 yenes en mi época de estudiante). Sin embargo, el horario es más limitado y en fin de semana es prácticamente imposible venir. Rara vez lo uso.

Quiero formar el hábito del ejercicio, así como el de escribir constantemente. En un principio estoy intentando levantarme a las 5:00 am y salir a correr. El domingo funcionó, pero los últimos dos días no me levanté. He leído que es necesario enfocarse en un hábito a la vez, y simplificarlo al grado de que parezca ridículo el no hacerlo (correr 10 minutos) para vencer la resistencia inicial. Igual con la escritura, sentarse 10 minutos sin distracciones, y escribir. Veré si ese enfoque me funciona en el futuro. 

Por lo mientras ya me di tiempo para escribir estas líneas y seguir alimentando este humilde espacio. 
Gracias por su visita.

J-TEST

Este domingo presenté un examen de japonés llamado J-TEST. Esto como incentivo para seguir estudiando el idioma, y porque nunca está de más una certificación extra, esto mientras paso el examen de N1 del JLPT. Mi tercer intento del N1 será este 2 de julio.

Comparado con el JLPT, el J-TEST está compuesto por varias modalidades dependiendo de tu nivel. Yo hice el A-D, que es intermedio-avanzado. Durante el examen el nivel de complejidad va aumentando poco a poco, así que no me sentí tan mal como en los N1, ya que de pérdida pude contestar las preguntas más fáciles. 😛

Respecto al estudio, en el receso de la comida usualmente le dedico una media hora. Después de comer vengo a la biblioteca que está en el mismo edificio de la oficina, ubicación de ensueño huelga decir, a estudiar japonés usando libros que aquí tienen, así como los que varios amigos me han prestado.  La vista es inigualable. Desde las ventanas que dan hacia el suroeste se puede ver una pequeña plaza llamada “mori no hiroba”(森の広場)resguardada por varios árboles de porte solemne, de aproximadamente 20 metros de altura. Al lado opuesto se puede apreciar gran parte de la ciudad y en días asoleados incluso la construcción más alta de Tokio, el “Sky Tree”.
森の広場と図書館

Parque y biblioteca frente a frente

De igual forma, bajo pretexto del estudio, estoy viendo películas japonesas con subtítulos en ese idioma en los trayectos al trabajo, así como escuchando las noticias en el podcast del NHK. Ya entiendo mucho más, pero falta echarle los kilos en cuestiones gramaticales, y en vocabulario (muchos, pero muchos kanji que aprender). Sin embargo, en lo personal siento que sí estoy avanzando, y nomás es cuestión de ser paciente y seguir practicando.

Ahí si tienen recomendaciones para estudiar, películas que ver, son bienvenidas.

Mucho ánimo si están estudiando también.

Nos estamos leyendo.

Semana Dorada

Los 3 días de descanso (3, 4 y 5 de mayo) se fueron volando. A comparación del año pasado, que fuimos hasta la prefectura de Fukui, este año nos la pasamos cerca de casa. El miércoles decidimos hacer limpieza profunda, influenciados por un documental en Netflix llamado “Minimalismo“. Yo ya llevaba un par de años siguiendo a varios de los entrevistados, pero fue este documental el que hizo que mi mujer se interesara y le entrara de lleno a reducir el número de pertenencias. Nuestro closet ya tiene más espacio, pero aún hay mucho por hacer. Por esa razón fuimos hasta la estación de Shimokitazawa donde hay tiendas grandes de segunda mano y te aceptan ropa y accesorios. Según esto, ellos no tiran a la basura la ropa, sino que buscan la mejor forma de reciclarla.

En el día del niño (varón), 5 de mayo,  en todas partes se pueden apreciar las banderas en forma de carpas (koinobori).

Banderas de carpa

Koinobori en un parque cerca de casa

 

Ese día rentamos un carro, porque al niño de la casa le encanta viajar en este medio de transporte, y fuimos a ver a unos amigos que recientemente se mudaron cerca de la universidad de Tsukuba. El tráfico estuvo pesado, a pesar de ser viernes, pero de vez en cuando es tolerable.

El sábado fuimos a una fiesta de cumpleaños de 4 niños mexicanos-japoneses. La verdad es que me gustaría verles más seguido, para que desde pequeño mi hijo también se desenvuelva en un ambiente mexicano, y use el castellano no sólo conmigo, sino con niños de su edad. Como cada año, nos las pasamos excelente, con piñatas, juegos, magia, dulces y comida de a montón. Muchas gracias a los anfitriones si están leyendo esta entrada.

Y ya el domingo 7 de mayo nos la pasamos tranquilos en un parque cerca de casa y preparándonos para la siguiente semana, llena de trabajo.

Disculpen si al principio los aburro con trivialidades, pero insisto, es un placer volver a escribir en este idioma, para variarle un poco a los correos en inglés/japonés.

Saludos y bienvenidos a este espacio.