Fiestas patrias en Japón

La alerta de tifón no nos detuvo para ir a la embajada de México en Japón a dar El Grito. Al igual que cada año, después de la ceremonia cívica, que consiste en la tradicional arenga por parte del Embajador de México en Japón, así como en la interpretación de la banda de metales de la Universidad de Japón de varias piezas, hay la posibilidad de disfrutar de auténtica comida mexicana.

Es muy emotivo ver a mi hijo hacer el saludo a la bandera, imitándome, así como intentar cantar el himno nacional. Crecer en el sistema educativo mexicano equivale a realizar este acto en la primaria y secundaria (9 años). En la preparatoria no fue necesario porque en Chapingo los honores a la bandera ya no se acostumbran. Igual no sé si en otras preparatorias todavía los continuan haciendo.

A pesar de la lluvia las filas para la comida estuvieron igual de largas. Pero valió la pena la espera bajo la lluvia para disfrutar de tacos, pozole, tostadas de cochinita pibil, mole y una cerveza corona bien fría. Ya era necesario recargar pilas después de casi un año de no ir a México.

Este mes de septiembre y octubre estarán llenos de trabajo. Pero ya estoy con mucha más energía después de estos tacos al pastor.

(Texto del 17 de Septiembre de 2017)